Saltar al contenido
Consulta nuestro horario 918 04 44 75 · Sector Islas 13, Tres Cantos
Il Nuraghe Pizzería artesanal · desde 2003

La casa · 11 de abril de 2026 · 4 min de lectura

De Cerdeña a Tres Cantos: qué significa «Il Nuraghe»

Casi todo el mundo que entra pregunta lo mismo: «¿y esto qué quiere decir?». Aquí está la respuesta larga.

Pizza Teo de Il Nuraghe servida en la mesa

Una torre de piedra sin una gota de mortero

Un nuraghe es una torre cónica de piedra seca. Están repartidos por toda Cerdeña —se cuentan por miles— y se levantaron hace más de tres mil años, en la Edad del Bronce. Bloques enormes, colocados uno encima de otro, cada uno sosteniendo al siguiente por su propio peso. Nada los pega. Siguen en pie.

Son el símbolo de la isla y aparecen en su bandera, en sus museos y en el paisaje cotidiano de cualquiera que haya crecido allí. Para una familia sarda, un nuraghe no es una ruina: es la prueba de que las cosas bien hechas duran.

Bloque sobre bloque, sin mortero, tres mil años después. Nos pareció el nombre correcto para una cocina.

Por qué ese nombre y no otro

Cuando abrimos en Tres Cantos en 2003 podíamos haber elegido cualquiera de los nombres de siempre. Elegimos este porque describe cómo queríamos trabajar: sin atajos y sin nada que tape los fallos.

En una pizza pasa exactamente igual que en una torre de piedra seca. Si la masa está mal hecha, no hay ingrediente que lo salve. Si el tomate es malo, la mozzarella no lo arregla. Cada pieza tiene que sostener a la siguiente. Por eso la masa es fina: no hay dónde esconderse.

Lo sardo que queda en la carta

No hacemos una carta de manual italiano ni fingimos ser una trattoria de postal. Lo que heredamos de Cerdeña es más una forma de comer que una lista de recetas:

  • Mucho entrante en el centro de la mesa. Nadie come solo lo suyo. La provoleta, la burrata y la caprese están pensadas para eso.
  • Producto por encima de la técnica. Tomates San Marzano, mozzarella di búfala, AOVE. Cosas que no hace falta disfrazar.
  • Postre siempre. Aunque no quepa. Por eso todos los postres son caseros.

Y luego está lo que hemos aprendido aquí, en Tres Cantos, en más de veinte años de barrio: los torreznos de Soria, las croquetas de rabo de toro, el carpaccio de melocotón. No están en ninguna carta de Cerdeña. Están en la nuestra porque nos los ha pedido la gente que viene, y porque funcionan.

Los nombres de las pizzas

Teo, Nina, Max, Chenchipizza. No son nombres inventados por nadie que cobre por inventar nombres: son los de casa y los de la gente que ha pasado por esta cocina. La Il Nuraghe, la que lleva el nombre del sitio, es la más cargada de todas —pimientos, cebolla, aceitunas, champiñones y pepperoni— porque una torre tiene que sostener peso.

Ver la carta completa